Finalmente lo que estaba en el aire se cumplió y el recuento del voto CERA ha dado el escaño número 17 al PSOE quitándoselo a FAC. Por tanto, la Junta General del Principado queda configurada, según las formas de pacto más fáciles, de la siguiente manera: FAC+PP 22 escaños, PSOE+IU 22 escaños y UPyD 1 escaño.
Salvo sorpresa de última hora (que el PP se niegue a apoyar a Foro, por ejemplo) el árbitro postelectoral que romperá el desempate en la Junta será Ignacio Prendes, el diputado de UPyD. Para entender cómo se desarrollará la investidura hay que estar al tanto de algunas particularidades del Parlamento asturiano, que es un sistema relativamente especial.
(Los siguientes párrafos se refieren a los artículos 170, 171, 172 y 173 del Reglamento de la Junta General del Principado de Asturias y al artículo 32 del Estatuto de Autonomía)
En la investidura de la Junta General no existe el voto en contra. Sólo es posible votar a favor de un candidato o abstenerse.
Si en primera vuelta nadie obtiene la mayoría absoluta necesaria para ser Presidente se suspenden las votaciones y se reanudan tras 48 horas en una segunda vuelta a la que sólo se pueden presentar los dos candidatos mas votados en la primera vuelta. En estas votaciones basta con obtener una mayoría simple.
Si en segunda vuelta nadie obtiene mayoría simple y la cosa queda en empate la cosa se pone peliaguda. Durante dos meses se celebrarían votaciones parlamentarias cada 48 horas para intentar desbloquear la situación y que algún candidato sea investido. Sin embargo, si ni por esas es posible, pasados esos dos meses la Junta General queda disuelta y se celebran nuevas elecciones (a diferencia de Andalucía, por ejemplo, en la que queda investido el partido más votado -art 138-)
Por tanto, la abstención si no hay acuerdos políticos – que fue la posición de UPyD en el caso de las anteriores elecciones municipales de 2011 en aplicación de la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local (ojo, no se votó a favor de ninguna investidura sino que los concejales de UPyD se abstuvieron en ellas) es prácticamente imposible porque dejaría a la CCAA ingobernable durante dos meses para después tener que volver a convocar nuevas elecciones, algo que sería un fracaso total de los representantes de todos los ciudadanos. No se puede paralizar Asturias durante más tiempo, porque son necesarias medidas y son necesarias ahora. Tampoco vale eso de abstenerse en la votación de un candidato y votar en contra del otro porque el voto en contra no existe en el Reglamento de la Junta.
Por tanto, la posición más responsable es la de apoyar al partido político que más se comprometa con nuestro programa electoral y que piense lo más parecido posible a UPyD. Por lo pronto, ya hemos dicho que apoyaremos que haya un Gobierno estable, que es lo que Asturias necesita, y que nosotros hagamos lo que hagamos no estaremos dentro de él. Lo que dijimos, lo cumplimos.
Y en ello estamos.






