Más de la mitad de España está preocupadísima sobre el hecho de que unos impresentables que se califican por sí solos piten el himno. Que sí, que está mal. Pero mientras tanto,
España, ese país que organiza pitadas pero es incapaz de organizar algo medianamente serio para exigir responsabilidades.
Bonus: Esperanza Aguirre está descojonándose en casa mientras los pitos afianzan sus votos.

Pues sí.
Mientras la mayor parte de España siga girando en torno al deporte-espectáculo, y las grandes cuestiones políticas consistan en que unos organizan pitadas en un campo de fútbol para liberar su bilis nacionalista y otros (los latin king de la Falange y los latin freedom de la Aguirre) entren al trapo o traten que los demás entremos al trapo, mientras nos sumergimos en la cobardía y la indolencia para no depurar responsabilidades y definir las causas de quiebras como Bankia…
no podremos salir del marasmo