Se acabó. Así podríamos resumir el pensamiento de cientos de estudiantes asturianos que hoy, las cuatro y media de la tarde finalizaron las Pruebas de Acceso a la Universidad.
Unas pruebas que, digan lo que digan, no son para tanto. Yo mismo pensaba que iba a estar mucho más nervioso, pero tras ver las pruebas de Filosofía, Lengua e Inglés, las primeras tres, me quedé mucho más tranquilo. Irónicamente son las tres asignaturas que no había mirado y mejor me van a salir.
Sin embargo, tenemos que dar una puya al coordinador tanto de Física como de Química. Siempre que se cambia de coordinador el modelo de examen varía, por mucho que se intente mantener igual, pero el examen que sufrimos los de Física fue algo… vamos, que no había por dónde empezarlo. Un consejo, mezclar campo eléctrico con física moderna NO es una buena idea, los bloques deben ser independientes.
El exámen de Matemáticas II fue sencillo, sin ninguna complicación si exceptuamos algún que otro resultado bastante extraño. Finalmente, el de Tecnología Industrial fue… cuanto menos curioso, poco parecido a los años anteriores.
Algo a destacar es la cantidad de errores que había en los exámenes. Se supone que una persona que cobra por realizar un examen y que además tiene casi un año NO debería cometer errores tan tontos como colocar dos signos en una ecuación, x-y+-z = 1. Pues como ese, un montón. También importante destacar la desmotivación del profesorado que vigilaba las aulas, que no se podían ni mover de uno en uno para atender a los alumnos, ni dar paseos por el aula, ni siquiera hacer ningún tipo de gesto según me comentaba en el autobús uno de ellos.
Ahora sólo queda esperar a los resultados, el día 25, pero no creo que haya muchas sorpresas. Sinceramente, si pasas el bachillerato sin que los profesores tengan que aprobarte a poco que estudies ya tienes la PAU aprobada.
Y tras esta retahíla de pensamientos inconexos, me voy a celebrar el fin de la Selectividad 2009. Merecido lo tengo.
