
Sí, ya sé que con este titular no he descubierto América y que es mundialmente conocido que las galas que se dan en las ocasiones especiales como Nochebuena o Nochevieja son una enorme mierda. Sin embargo, este año las cadenas consiguieron superarse a sí mismas ofreciéndonos un espectáculo de collages musicales, actuaciones sin gracia y presentadores que no deberían serlo.
Por motivos de salud esta Nochevieja me tocó estar en casa. Después del zapping habitual entre los presentadores de las campanadas -en mi caso entre TVE y Telecinco, obviamente ante la visión de Belén Esteban llorando y enseñando la liga roja elegimos ver las campanadas con una Igartiburu muerta de frío- y de tomar las doce uvas nos dispusimos a ver la gala musical que suelen dar en todas las cadenas de televisión en estos casos.
En TVE la gala empezó con Un año más, de Mecano. Coño, mira qué oportunos, puede que esto de quitar la publicidad hiciera salir alguna neurona más a los encargados de la programación.
La sorpresa vino cuando nos dimos cuenta de que en el programa no había ni música en directo ni presentadores. Por no haber, no había ni siquiera público: Era un simple refrito de galas anteriores. ¡Pero no!, no intentaron crear un collage de música medianamente actual, sino que nos pusieron ante las narices un conjunto de trozos musicales en los que destacaba Camilo Sesto, Raphael, Los Diablos y Perales, donde la máxima expresión del clímax musical fue Mocedades con su Eres tú y las tetas de Sabrina y de la Cicciolina (Vale, realmente de esta última algo más que las tetas).
El punto simpático de la noche lo dio sabe Dios qué grupo, presente en la gala de 1978, cuya canción decía en su estribillo «La crisis acabará».
En resumen, TVE nos presentó una batería de programas insulsos e inútiles, con unos presentadores de campanadas que no sabían como rellenar el tiempo pese a que el año nuevo no había comenzado aún y la cadena continuaba emitiendo publicidad, lo que creó momentos en los que estaban completamente en silencio, diciendo «sí, sí, sí», «claro que sí» o cualquier otra gilipollez sin sentido. La gala posterior, con más gente muerta que viva, queda perfectamente resumida en un tweet de @Always_Candy:
En la 1 pareces estar viendo un NODO post-transición… Siejke todo vuelve….
Antena 3 cumplía 20 años, y, además de incluir un espantoso 2 al lado de su logo habitual, decidió deleitarnos con otro programa copypaste de los últimos años: Actuaciones cutres en el cutre plató del antiguo programa Los más… que aumentaban la sensación de que últimamente esta cadena es la que hace las galas más patéticas, con sucesiones continuas de cantantes mal maquillados y playbacks que no había forma de sincronizar con las bocas de estos (o más bien bocas imposibles de sincronizar con los playback).

Telecinco intentó dar la campanada -nunca mejor dicho- este año colocando a dos personajes tan barriobajeros como J.J Vázquez y Belén Esteban al frente del final y principio de la década. A falta de saber si lo ha conseguido puedo afirmar que la actuación de estos dos personajillos nos dejará momentos para zapping: La temblorosa Esteban poniendo el culo en pompa y enseñando la liga roja, Jorge Javier enseñando una foto de su padre fallecido y la imagen de ellos dos señalando al cielo desde el balcón mientras la madre de Andreíta intentaba reprimir las lágrimas. Continue reading

